¶ Aquí se si,que la LETANIA, ó General Pleqaria, para ser cantada ó rezada despues de la Oracion Matutina, los Domingos, Miércoles, y Viernes, y en cualquier tiempo que se mande por el Ordinario.
OH Dios Padre Celestial : apiádate
de nosotros miserables pecadores.
Oh Dios Pad1'e Celestial: apiádate de nosotros
miserables pecadores.
Oh Dios Hijo, Redentor del mundo : apiádate
de nosotros miserables pecadores.
Oh Dios Hijo, Redentor del mundo : apiádate
de nosotros miserables pecadores.
Oh Dios Espíritu Santo, procedente del Padre
y del Hijo : apiádate de nosotros miserables pecadores.
Oh Dios Espíritu Santo, procedente del Padre
y del Hijo : apiádate de nosotros miserables pecadores.
Oh Santa, Bendita, y Gloriosa Trinidad, tres Personas
y un solo Dios : apiádate de nosotros miserables pecadores.
Oh Santa, Bendita, y Gloriosa Trinidad, tres Personas
y 1m solo Dios : apiádate de nosotros miserables pecadores.
Oh Señor, no te acuerdes de nuestros pecados,
ni de los de nuestros padres, ni tomes venganza de nuestras iniquidades:
perdónanos, oh Señor, perdona á tu Pueblo que tú
redimiste con tu preciosa Sangre, y no este s para siempre irritado contra
nosotros.
Hijo de Dios, suplicámoste nos oigas.
Oh Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo;
Dános tu Paz.
Oh Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo;
A piádate de nosotros.
Oh Cristo, óyenos.
Oh Cristo, óyenos.
Señor apiádate de nosotros.
Señor, apiádate de nosotros.
Cristo, apiádate de nosotros.
Cristo, apiádate de nosotros.
Señor, apiádate de nosotros.
Señor, apiádate de nosotros.
¶ Entonces el Presbítero, y el Pueblo con él, dirá la Oracion Dominical.
PADRE
nuestro, que estás en los cielos, Santificado sea tu Nombre. Venga
tu reino. Hágase tu Voluntad, así en la tierra, como en
el ciclo. El pan nuestro de cada dia dánosle hoy. Y perdónanos
nuestra deudas, Así como nosotros perdonamos á nuestros
deudores. Y no nos dejes caer en tentacion ; Mas líbranos de mal
Amen.
El Presbítero. Oh Señor, no
procedas con nosotros segun nuestros pecados.
Respuesta. Ni nos pagues segun nuestras iniquidades.
Oremos.
OH
Dios, Padre Misericordioso, que no desprecias los gemidos de un corazon
contrito, ni el anhelo de los angustiados; Acoge misericordiosamente las
oraciones que te dirigimos en todos nuestros trabajos y adversidades,
cuando caen 'sobre nosotros; y óyenos clementemente, para que estos
males que la astucia y sutileza, bien sea del demonio, ó bien de
otros hombres, obra contra nosotros, sean reducidos á nada, y por
la providencia de tu bondad sean disipados; para que nosotros tus siervos,
estando libres de persecuciones, te demos gracias en tu Santa Iglesia,
mediante Jesu-Cristo nuestro Señor.
Oh Señor, levántate, ayúdanos,
y líbranos por tu Nombre.
OH
Dios, hemos oido con nuestros oidos, y nuestros padres nos han contado
las obras gloriosas que tú hiciste en sus dias, y en tiempo anterior
á ellos.
Oh Sellar, levántate ayúdanos, y
líbranos por tu Honor.
Gloria sea al Padre, y al Hijo; y al Espíritu
Santo:
Como era al principio, es ahora, y será siempre;
por los siglos de los siglos. Amen.
Defiéndenos de nuestros enemigos, oh Cristo.
Mira clementemente nuestras aflicciones.
Considera piadosamente la angustia de nuestros corazones.
Perdona misericordiosamente los pecados de tu pueblo.
Oye favorablemente y con misericordia nuestros ruegos.
Oh Hijo de David, apiádate de nosotros.
Ahora y siempre dígnate oirnos, oh Cristo.
Oyenos clementemente, oh Cristo, óyenos
clementemente, oh Cristo, Sellar nuestro.
Presbítero. Oh Señor, muéstranos
tu misericordia :
Respuesta. Como esperamos en tí.
Oremos.
NOSOTROS
te suplicamos humildemente, oh Padre, que mires con piedad nuestras flaquezas;
y por la gloria de tu Nombre aparta de nosotros todos estos males que
hemos muy justamente merecido; y concede que en todas nuestras calamidades
pongamos toda nuestra esperanza y confianza' en tu misericordia, y te
sirvamos siempre en santidad y pureza de vida, á tu honra y gloria;
por la intercesion de nuestro solo Mediador y Abogado, Jesu-Cristo nuestro
Señor. Amen.
OMNIPOTENTE Dios, que nos has dado gracia para que en la ocasion presente te dirijamos de comun acuerdo nuestras súplicas; y has prometido que cuando dos ó tres esten congregados en tu Nombre, les concederás sus peticiones; Cumple ahora, Oh Señor, los deseos y ruegos de tus siervos, como mas les convenga; concediéndonos en este mundo conocimiento de tu verdad, y en el venidero vida eterna. Amen.
2 Cor. xiii. 13.
LA gracia de nuestro Señor Jesu-Cristo, y el amor de Dios, y la participacion del Espíritu Santo sea con todos nosotros. Amen.
Aqui acaba la LETANÍA.

